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Morrissey en México, una luz que nunca se apaga.

Fotografías por: Daniela Medina

¿Puede Morrissey superar incluso las expectativas más altas? Varios de los asistentes al primer concierto en El Plaza asegurarán que no, decepcionados de la hora y cuarto que duró y de la prepotencia del cuerpo de seguridad del cantante en respuesta a sus reclamos.  Caso contrario ocurriría si esta pregunta se les hiciera a los que atendieron el show del día jueves, pese a que la duración fue la misma, e incluso hubo un leve retraso en los horarios establecidos, esta vez las redes sociales no se inundaron de quejas, nadie rechifló al final y mucho menos alguien salió golpeado.  A continuación una reseña de lo que pasó en la segunda presentación en la Ciudad de México, para que juzgue usted mismo.

Fue 2006 cuando Morrissey visitó por última vez nuestro país, aquella ocasión promocionaba su disco “Ringleader of the Tormentors” y dio un concierto en el Palacio de los Deportes para cerca de 20 mil personas. Esta ocasión sería muy diferente, pues apenas ha lanzado algunas canciones de su nuevo material, aún sin fecha de salida, por lo que el setlist estaría compuesto de éxitos pasados de su carera como solista y con los Smiths. Además de que el foro en el que se presentaría únicamente alberga 1800 asistentes, lo cual al principio derivó en lamentaciones por lo difícil que fue conseguir boletos, pero una vez ahí resultó el lugar ideal para disfrutar del espectáculo.

Such A Little Thing Makes Such A Big Difference

La encargada de abrir el show fue la cantante estadounidense Kisteen Young, que tras media hora de su, digamos, ecléctico canto y algunas muestras de desaprobación por parte del público, dejó el escenario para que videos de las bandas preferidas del británico, como New York Dolls y Sparks, se proyectaran en el telón.

Pasadas las diez de la noche unas campanadas anunciaron la llegada tan esperada de Moz, se cayó la tela blanca que cubría a la banda y él salió con pantalón negro y camisa blanca gritando “ayuda, ayuda, ayuda” (sustituyendo el “cuidado, cuidado” del día anterior) saludó a su público y entonces se escucharon los primeros acordes de I Want The One I Can’t Have, original del álbum “Meat is Murder” de The Smiths, sin embargo, los ánimos se encendieron totalmente con You Have Killed Me, fue ahí donde notamos – o al menos yo- que algo raro estaba pasando, pues el orden de las canciones era diferente al de las dos presentaciones previas en nuestro país.

Todo siguió según lo planeado, You’re The One For Me Fatty, When Last I Spoke To Carol y Black Cloud fueron interpretadas para prepararnos para uno de los momentos más sorpresivos y emocionantes de la noche, pues les siguieron Alma Matters; la muy ovacionada, cantada y llorada There is a Light That Never Goes Out-donde Moz quitó su playera y la aventó al públicoy Let Me Kiss You, por mucho, la más emotiva. Cabe recalcar que ninguna de estas figuró la noche anterior.   

Prosiguió con la movida Still Ill, para luego calmarnos con All The Lazy Dykes, calma que duró muy poco pues las luces se tornaron rojas y el documental “Meet your Meat”  se comenzó a proyectar en el fondo del escenario mientras Morrissey cantaba Meat is Murder, algunas personas no podían ni mirar la pantalla por las crueles imágenes de maltrato animal que el cantante nos mostraba en su afán de promover el veganismo. Por cierto de ello, al salir del lugar había un stand de PETA (People for the Ethical Treatment of Animals) por si acaso te había convencido, también vendían hot dogs más afuera, en caso de no haberse logrado el cometido.

Tras lo perturbador del momento, con la luz flasheante y estridentes baterías, regresó la tranquilidad con uno de sus más grandes éxitos, Everyday Is Like Sunday, luego Ouija Board, Ouija Board y I Know It’s Over, que llegó al momento más dramático de la noche con sólo una luz tenue y frases como “Love is natural and real, but not for such as you and I, my love”.

Ya en la recta final del concierto sonó una canción nueva, Scandinavia, para después prender a la multitud con la inesperada Irish Blood, English Heart y sus guitarrazos con los que él y su banda, quienes vestían una playera con la leyenda “Fuck Fur”, abandonaron la escena. Tras una breve pausa donde el crew afinó los instrumentos, regresaron a hacer una reverencia y tocar la pieza que finalizaría la noche, First Of The Gang To Die tenía que ser.

Morrissey se presentó con toda su elegancia y movimientos finos a cantarnos sus mejores y más exitosas canciones, ya con un copete menos elevado y algunos kilos de más pero con la misma voz y personalidad con la que conquistó a la audiencia en los años 80. Era obvio que algunos se quejaran por la duración del concierto dado que los precios de las entradas fueron altos y la mayoría de las bandas y cantantes nos tienen acostumbrados a sets de casi dos horas, pero seamos sinceros, Morrissey no es como la mayoría.

Fotografía tomada de marvin.com.mx

This Charming Man facts

  • Tuvo tres cambios de vestuario, pues dos veces lanzó la camisa sacando el lado más fetichista del público que se aventaba por obtener aunque sea un pedazo de la prenda.
  • Presentó a su banda dejando hablar a su pianista colombiano de nombre Gustavo resaltando las bondades del público latino y la pasión del mexicano, tras este momento Moz se introdujo a sí mismo como “I am me”.
  • Algunos aventurados, y afortunados, hicieron lo posible para poder tocar la mano de su ídolo, mientras otros desde su lugar se estiraban en vano cada vez que se acercaba.
  • Como ya es costumbre, durante sus presentaciones está prohibido vender productos que contengan carne y así fue en El Plaza, además se cuenta por ahí que Adela Micha se paseó en el primer concierto vistiendo un abrigo hecho de pieles animales, afortunada –o desafortunadamente- Morrissey no se percató de ello.

It’s Britney? Bitch

Fotografías por: Paola Rodríguez

Foto: Marco Ugarte

El fin de semana pasado Britney Spears llevó a cabo cuatro presentaciones dentro del tour Femme Fatale en nuestro país, la  primera en Guadalajara, otra en Monterrey y dos en el Distrito Federal, una de ellas gratuita.

Love me, hate me, say what you want about me

Aquellos que siguieron la carrera de la cantante durante los últimos años sabían a qué atenerse con este show, que Britney ya no tenía el vientre tan plano como antes, que ya no puede (¿o quiere?) hacer las coreografías que la caracterizaban en sus 20’s, que el concierto sería igual de principio a fin al que pudieron ver en alguna ciudad europea, el mismo del dvd recién lanzado e idéntico a los videos que circulan por youtube, sin alguna improvisación o sorpresa, aunque claro , esta vez diría “I love you Mexico”.

Aún conscientes de esto, y de que desde su visita en 2002 utilizó playback en la mayoría de las piezas y ahora lo haría de nuevo, el Foro Sol estaba prácticamente lleno,  con un público a la espera de saber si la nostalgia adolescente, los visuales, o los beats de las nuevas canciones podrían hacerlos emocionar y lograr que el costo del boleto, así fuera de $2000 o de $250, valiera la pena.

Shame on Brit ♫♪

A las 9 de la noche la llamada “Princesa del Pop” salió al escenario con el primer sencillo de su álbum más reciente, Hold it Against Me, hubo gritos, bailes y muchos aplausos, mientras Spears sonreía y se movía como en cámara lenta. Continuó con más cortes nuevos como Up n’ Down, Big Fat Bass y How I Roll, para luego interpretar Lace and Leather de su disco “Circus” donde un afortunado, -aceptémoslo, no es la misma Britney pero tampoco está nada mal- miembro del público subió a ser esposado y seducido por la cantante y sus bailarines.

Después de una versión “cabaret” de If U Seek Amy,  la frase que esperábamos por fin se escuchó: “it’s Britney, bitch”, los fans corearon Gimme More alcanzando uno de los puntos más altos del concierto, el cual se mantuvo con la movida (Drop Dead) Beautiful y, contrario a lo que se pensaría, bajó el ánimo con Boys, remix parte  del soundtrack de “Austin Powers in Goldmember”.

El momento cursi de la velada llegó con Britney sentada en un columpio, sin agitaciones y lista para cantar –sí, ahora sí a todo pulmón-Don’t Let Me Be The Last To Know, balada del año 2000 cuyo video marcó la era del destape de la entonces virginal Spears.  Tras esto, otro momento culminante llegó con el mash up de …Baby, One More Time y el remix de S&M, originalmente de Rihanna, el cual se prolongó con Trouble For Me,  I’m a Slave For You y I Wanna Go, donde algunos de los asistentes subieron al escenario enfundados en playeras de estaciones radiofónicas para bailar con Brit, eso sí, de lejitos. Al terminar, los fans sobre todo de las primeras filas empezaron a entonar “Happy Birthday” en honor al cumpleaños número 30 de la intérprete, el cual ella agradeció con una gran sonrisa aparentemente conmovida.

Womanizer fue la última pista de ese bloque antes de la falsa despedida y posterior reaparición de la cantante y su crew para dar al público un performance a la samurái de Toxic y finalmente elevarse en una plataforma con Till The World Ends y terminar alada mientras explosiones del tipo nuclear aparen en las pantallas. Aquí el setlist completo.

Como todo concierto pop que se respeta, éste tuvo una trama, aquí los interludios nos mostraron a un hombre obsesionado con encontrar a una escurridiza asesina; la maestra del disfraz en cuestión viaja desde Egipto hasta Japón, es arrestada por la policía, pasea en moto, para al final por supuesto salirse con la suya,  demostrarle al susodicho quién manda y convertirse en el ángel del apocalipsis (eso último es una apreciación personal).

Feels like the crowd is saying gimme more

Los admiradores de “hueso colorado” planearon irse a dormir al Monumento a la Revolución para alcanzar un buen lugar en el show que daría Britney el domingo, algunos nos preguntábamos si sería el mismo que dio la noche anterior, si tendría menos escenografía, y de ser posible, menos movimientos. Otros más, como siempre, se quejaban en las redes sociales de que el Gobierno del DF hubiera invertido presupuesto en ello “en lugar de destinarlo al transporte público”, al final trascendió la noticia de que no le pagarían nada, sino que  se trató de un convenio confidencial con la administración de Marcelo Ebrard.

Con la misma logística que el día previo en el Foro Sol, primero salió el Dj Raúl Rodríguez, se metió media hora después y apareció en las siete pantallas que cubrían el escenario y áreas aledañas el contador para indicarnos que en exactos 30 minutos la femme fatale saldría a complacer gratuitamente a los 50 mil fans (algunos dicen que fueron 80 mil) que se encontraban en la Plaza de la República, y a los miles más que observaban en la intersección de Reforma y Bucareli, sobre Avenida Juárez y a los costados del Monumento.

El espectáculo fue el mismo, desde los “I can’t hear you” gritados por la cantante hasta los videos/duetos de Will.I.Am, Sabi y Nicki Minaj en pantalla gigante, si acaso faltó pirotecnia y se pudo ver a Britney un poco más sonriente que los días pasados.

Las medidas de seguridad fueron suficientes y funcionales, el paisaje impresionante y nunca antes visto, miles de personas de todas las edades juntas en el Centro de la Ciudad para presenciar un espectáculo pop, que pese a las notables deficiencias, significó una oportunidad para aquellos que no pudieron verla antes (o quisieran hacerlo dos veces), además de que un show gratuito de estas magnitudes siempre se agradece.

"Thx to the 80,000 fans that showed up in Mexico City. Can't imagine what you'd do if u had to go to the bathroom! Xxoo" Publicó Britney Spears en Twitter


El Corona Capital, nuestro orgulloso Coachellita.

Los festivales de música, esos donde hay horas y horas de conciertos, bandas de distintos lugares del mundo, con diferentes niveles de popularidad y también de calidad. Esos donde el dolor de pies, los empujones, las inclemencias del clima y la gente insoportable detrás de ti quedan en el olvido para disfrutar una presentación en vivo, que bien puede durar 30 minutos o una hora y media.

El pasado sábado 15 de octubre le llegó al Corona Capital su segunda oportunidad para demostrar que además de tener calidad musical, toman en cuenta los errores pasados, por ejemplo, este año no escaseó la cerveza – hasta podría decir que para muchos estuvo de más-, la señal de los celulares fue funcional, aunque al momento de la salida se volvió a saturar, pero esto sucede en la mayoría de los eventos masivos. Otro punto a su favor fue que ahora los escenarios de los headliners quedaban lo suficientemente lejos para no viciar el sonido del otro, y en general los horarios estuvieron bien planeados, con la grandísima excepción de Moby y The Rapture, donde tenías que elegir a quién ver completo, o bien arriesgar un poco la salud pasando de un foro a otro, ya que por supuesto no eras la única persona con la idea de ver “un ratito y un ratito”.

Bienvenida (ProyectoDF)

Aquí un breve repaso (extra personalizado) de lo que pasó.

Para empezar, las puertas 8 y 9 quedaban lejos de los accesos del festival, por lo que había que caminar unos 10 minutos para llegar. Había cuatro escenarios: Corona, Capital, Corona Light y Bizco Club. Los dos “Coronas” estaban cerca entre ellos, no así de los otros, que para ir hacia ellos tenías que cruzar el área de comida, el bosque, las canchas y un tramo de asfalto, sobre todo para el Capital, que era el más alejado.

Los primeritos

La intención era ver la mayor cantidad de bandas, sin embargo atender las primeras fue imposible pues pordejartodoalúltimo estaba en la fila para conseguir alguno de los últimos boletos. Pero tras documentarme, ahora sé que: Little Ethiopia tocó para menos de 100 personas; Black Fo, es el proyecto alterno de Gustavo Hernández, guitarrista de Quiero Club; El Cuarto, son de Monterrey y cantan la de “Mueve la cachucha, minimal”; Madame Recamier se llama Gina, covereó Fuck You de Lily Allen y se acompañó de Vicente Gayo; Torreblanca subió más tarde de lo planeado debido a la cancelación de The Boxer Rebellion lo que hizo que perdieran aforo; Ruido Rosa, todas ellas mujeres, abrieron el escenario Capital; Bengala, pese a su basta experiencia en festivales no pueden pasar del horario tempranero; Javiera Mena, cantó “Yo no te pido la luna” de Daniela Romo; Wavves, fue la primera banda no hispanoparlante en presentarse; LeBaron, se oía a lo lejos mientras yo llegaba a ver a Quiero Club.

Madame Recamier (Warp)

Chilangos de Monterrey

Priscila, Marcela, Gustavo, Fara y Boscop de Quiero Club, acompañados de tres escenosos coristas, salieron con “Música”, el público bailaba y medio cantaba, continuaron con “No Coke”, “Las propiedades del cobre”, “Minutos de aire”, “Días perfectos” su nuevo sencillo, la euforia y los mejores pasos salieron con “Let da music”, de su primer disco Wof , para luego culminar con “Backstage Drama”. Arriba del escenario también se bailaba, como en todas las presentaciones de QC, incluso Marcela se quitó las botas para hacerlo más a gusto.

Priscila y gustavo de Quiero Club (LifeBoxSet)

Por mi parte, que mediocre

En el escenario principal y con un audio francamente malo, estaba Ximena Sariñana interpretando, en su mayoría, canciones de su nuevo álbum homónimo como el sencillo Different, pero también regaló a la audiencia temas de Mediocre como “La tina” y “Normal”, para la cual invitó a cantar a Natalia Lafourcade, productora de la canción “Tú y yo”, única en español del LP más reciente de Ximena, que se rumora, cuenta la historia entre ella y Omar Rodríguez López.

Ximena Sariñana (LifeBoxSet)

O.M.D y M83, los que todos vieron menos yo

Orchestral Maneuvers in the Dark se presentó a las 4:10 en el escenario Capital y se dice que fue de las mejores presentaciones en todo el festival, pues la banda inglesa de electro pop recordó aquellas canciones clásicas de los años 80 en ésta, su primer visita a México.

Por otro lado, a las 5:30, M83 salió en el Bizco Club para hacer cantar y bailar a la audiencia con cortes de su nueva producción Hurry Up, We’re Dreaming y de sus cuatro discos anteriores. Este grupo francés se presentó también el lunes 17 en El Plaza Condesa.

OMD (Toni Francois)

Todos a bailar

Disco Ruido (CoronaCapital)

Probablemente cuando el sol estaba en su punto más insoportable, que además agarró desprevenidos a muchos que pronosticaban lluvia inevitable, salió Disco Ruido al escenario Corona Light, entonces los dj’s mezclando, la batería, la guitarra y la voz de Mercedes Nasta fueron la combinación perfecta para que los asistentes se movieran al ritmo electrónico y el terreno pastoso se convirtiera en una gran pista de baile.

SantiGO!

Santogold, Santi White, Santigold, o hasta Santigol como le pusieron en el programa oficial del Corona, llegó al escenario poniendo mucha energía tal como se esperaba, acompañada de dos bailarinas comenzó con “Go”, tema que grabó junto con Karen O, vocalista de los Yeah Yeah Yeahs y que es un adelanto de su segundo álbum. Después interpretó un éxito de su disco debut de 2008, “L.E.S Artistes”, siguió con “Say Aha” y “Creator”, entre otros. Para estos momentos la visibilidad del Escenario Capital ya era muy difícil, pues los fanáticos de Portishead ya apartaban lugar en espera de su banda favorita.

Santigold (MeHaceRuido)

¡Grita grita mami mami grita!

A las 6 de la tarde en punto las brasileñas de Cansei de Ser Sexy hicieron su aparición en el escenario Corona Light, Lovefoxxx vocalista de la agrupación, apareció con una máscara, peluca negra corta, una capa y pantalones, el concierto inició con “Music Is My Hot Hot Sex”, conforme avanzaban las piezas la vocal se deshacía de la parafernalia quedando al final con unos shorts, playera negra y con cabellera tan anaranjada como sus mejillas. Tocaron un par de temas de su nuevo disco, como la canción que le da nombre a éste, “La Liberación”, primer tema en español de su carrera y “Hits Me Like A Rock”. Pero definitivamente las más bailadas y coreadas fueron las de su primer disco homónimo, “Alala” y “Let’s Make Love and Listen Death From Above”. Además, en la memoria quedará el momento de diversión que nos regaló Lovefoxxx al hacer un crowd surfing un tanto accidentado, pero que al parecer no le importó porque siguió cantando y volvió al escenario con una marometa. Breve, pero gran show.

Lovefoxxx (LifeBoxSet)

El desfile de los pasos ridículos

Para las 6:30 de la tarde ya el sol comenzaba a bajar y el viento soplaba sobre todo en la cara de los consumidores de cerveza de $80, o esa impresión daba porque la población sobria parecía cada vez menor. Y qué mejor oportunidad para identificarlos que en el Bizco Club con el dj Toy Selectah (ex Control machete) y 3 Ball MTY, donde los beats mezclados de cumbia, tribal, huaracha y hip hop se prestaban para que los asistentes, vasito de un litro de chela en mano, bailaran de maneras cada vez más, digamos, extrañas. Mientras, al fondo se escuchaban los Editors.

El estadounidense ignorante que no habla español o Whoo! Alright-Yeah… Uh Huh

La hora de decidir a quién ver, elegir entre los clásicos electrónicos de Moby o saltar a ritmo de The Rapture había llegado. El primero abrió con “In My Heart” de su disco 18, y siguió con éxitos como “Natural Blues”, una versión más rápida de “We Are All Made Of Stars” y “Bodyrock” con la que hizo bailar a los asistentes. Después era momento para una de las mejores canciones de su carrera, la cual en un español más o menos entendible, (con su respectiva disculpa, por eso lo de “ignorante”), dedicó a México, ésta fue “Porcelain”.

Mientras, el paso de la gente al costado del escenario hacía un caos por los que iban del Corona Light al Bizco Club y los que hacían lo contrario. Al caminar, todavía dio tiempo de escuchar la siguiente, “Extreme Ways”, pero al otro lado, ya empezaban los acordes de “Whoo! Alright-Yeah… Uh Huh” y era mejor idea terminar de llegar al escenario donde Luke Jenner, Vito Roccoforte y Gabriel Andruzzi ya llevaban interpretados tres de sus mayores hits del tercer álbum Pieces of The People We Love, justo dieron inicio con la canción del mismo nombre en la que tuvieron varios problemas técnicos.

Lo mejor venía y “House of Jelous lovers” puso a todos los presentes a bailar y gritar a su ritmo, luego “Olio”, “Come Back To Me” y unas de las más esperadas, “How Deep is Your Love”, primer sencillo de In The Grace Of Your Love emocionó desde los primeros acordes del teclado. Un show muy prendido y perfecta antesala para el primer acto principal.

The Rapture (LifeBoxSet)

Moby (LifeBoxSet)

Los más esperados

El Escenario Capital estaba listo para recibir a Portishead en su primer visita a nuestro país, entonces la voz inconfundible de Beth Gibbons comenzó a interpretar “Silence” mientras los visuales en las pantallas de los costados y en la central seguían el ritmo del scratch característico y la tranquila batería. “The Rip”, “Machine Gun” y “Over” emocionaron a los presentes pero el momento cumbre llegó con “Glory Box” donde el rango vocal de Gibbons demuestra el enorme talento que tiene. Tras 14 canciones, el trío inglés precursor del trip-hop se despidió con “We Carry On”.

Portishead (LifeBoxSet)

Julián Fernando Casablancas y sus cuates

El acto principal estaba programado a las 10 de la noche, sin embargo Julian, Nick, Albert, Fabrizio y Nikolai salieron unos 15 minutos después, en la espera la incivilidad de la gente se notó en ciertas áreas pues había algunos que aún entre la multitud de miles de personas prendieron una fogata, se sentaron en círculo provocando una humareda tóxica e innecesaria, mientras otros más tomaron sillas del área de comida y permanecían sentados en medio de la masa, ignorantes de que su irresponsabilidad podría causar un accidente.

La hora de los Strokes llegó, el quinteto subió al escenario con “New York City Cops” para luego prender a la audiencia con la guitarra de “Heart In a Cage”. Julian deseó a los asistentes “Buenas fuckin’ noches” y se aseguraba de que el público de las primeras filas estuviera bien, pues al parecer la euforia por verlos había provocado que algunos de los fans resultaran aplastados.

El setlist varió entre sus tres discos anteriores y el más reciente Angles, con clásicos como “You Only Live Once”, “Someday”, “12:52” y “Reptilia” y nuevas canciones como “Under Cover of Darkness” y “Machu Pichu”. El punto máximo llegó con “Last Night”, el éxito más grande en su carrera, tras el cual hubo un encore de tres canciones finalizando con “Take It Or Leave It”.

Julian Casablancas (Chilango.com)

Definitivamente el Corona Capital se está perfilando como el festival musical más importante del país con tan sólo dos ediciones, este año hubo 32 bandas, nueve más que el pasado, además de que se anunció sold out un par de días antes del evento, pese a que el mismo sábado se liberaron más. Ambas situaciones indican que va por un buen camino y en general las quejas son las menos en comparación con las buenas experiencias que, aunado con el clima y la logística, dejó el Corona 2011.

Corona capital 2011 (ProyectoDF)