Reivindica la Ciudad

Corredor Cultural Regina, a tres años de su creación {Segunda Parte}


El vecino

Jorge Pedro Uribe Llamas se define a sí mismo como cronista de la Ciudad, es editor de las Guías DF “a la mano”, “con historia” y “de la gente” de Editorial Mapas, además de colaborador en la revista Dónde ir, El Fanzine, del programa de radio “Los de la tarde” de Reactor, y coordinador de un sitio web propio; su pasión por el Distrito Federal – y por México en general- lo lleva a reseñar no sólo bares, cantinas y antros, sino las historias, personajes y el pasado de los lugares más extraños y únicos. Su interés por el Centro Histórico lo trajo de la Condesa a un departamento en la Calle de Regina, donde desde hace dos años y medio es testigo vivencial de las andanzas de esta zona peatonal.

“Se ha vuelto mucho más comercial que vecinal”

Jorge Pedro llegó en febrero de 2009 al número 51 de la calle, en ese entonces el recién abierto Corredor Cultural distaba mucho de lo que se ha convertido ahora, de acuerdo con sus palabras, “al principio había juntas, eventos que propiciaban que los nuevos vecinos conociéramos a los viejos vecinos, pero ahora nada de eso, ahora Regina es una calle para venir a beber, gritar, escuchar a los músicos callejeros, o sea que los vecinos hemos quedado olvidados”.

Al preguntarle si los objetivos planteados por el Gobierno del DF se han cumplido, aseguró que la reactivación de la economía sí, aunque no precisamente la vecinal, pues los habitantes no participan en los comercios que invaden la calle. Por otra parte dijo que “los objetivos culturales y de integración vecinal han quedado muy opacados por la cantidad de lugares con permiso de venta de alcohol, en los que no consumen ni trabajan los vecinos, sino gente que viene de otros rumbos de la ciudad, quienes se han vuelto protagonistas de la calle, existe un desequilibrio feo, además Regina es una calle llena de niños, que nada tienen que ver con este nuevo perfil”.

“No existe la recuperación del espacio público, sino la privatización”

Para Uribe Llamas, el problema principal de la calle es que se ha vuelto más comercial que habitacional, lo cual se traduce en “alcohol, basura y contaminación auditiva”, sobre estos inconvenientes, dijo ya haber recurrido a la Autoridad del centro Histórico, cuyas quejas ha ignorado, a diferencia del Fideicomiso, quienes sí le han hecho caso y muestran voluntad, “son personas muy eficientes, pero al mismo tiempo no se ha solucionado nada”.

En cuanto a la oferta cultural,  Jorge Pedro enfatiza que los pocos eventos que actualmente se realizan son en Casa Vecina(Callejón Mesones y Regina), pero irónicamente, los vecinos son los últimos en enterarse, y expresa que le gustaría ver lo que alguna vez hubo, “eventos relacionados con la realidad

Fotografía tomada de jorgepedro.com

vecinal, para niños, lucha libre, sonidero”.

Remembré la declaración que hizo Inti Muñoz, director del Fideicomiso del Centro Histórico a Grupo Reforma al ser entregada la calle: “Regina es la confirmación de que la ciudad puede ser una ciudad mejor”,  a casi tres años de esta afirmación, el entrevistado opinó que en un principio sí representaba un ejemplo para lo que se planea a lo largo del Centro Histórico y como muestra de la viabilidad del Distrito Federal, “Inti tenía razón, y muy buena voluntad,  pero al permitirle a tantos locales vender alcohol y sacar sus mesas a la calle, la transformaron en una zona de bares que nada tiene que ver con los vecinos ni las realidades de Regina”.

Su propuesta entonces es dejar de expedir permisos para la venta de alcohol, la regulación de la contaminación sonora, y espera “que los vecinos volvamos a tener las riendas de la calle, y no los propietarios de los bares, que Regina se vuelva vecinal, social, cultural, como originalmente era la intención”.

“Regina es una calle muy especial”

En un esfuerzo digno de adivinador, Jorge Pedro no dudó en predecir que el futuro de la calle se puede ver ya en otras como Gante, también en el Centro Histórico, Florencia en Zona Rosa o Álvaro Obregón en la colonia Roma, y dice “es culpa de la delegación que continúa beneficiando a los propietarios de bares, como si ellos fueran los jefes de la calle, y olvidando a los vecinos, como siempre pasa en esta ciudad”.

Pese a estas peripecias, Jorque Pedro sigue ahí, recurriendo bien a trampas para ratas o a tapones de oídos para hacer que lo que en primera instancia le gustó del Corredor se mantenga, pero ¿qué es lo que a pesar de todo sigue haciendo atractiva a Regina?, “que es una calle limpia, bonita, cuidada, plural, muy diferente, muy especial, realmente única”, finaliza el cronista amante de la Ciudad de México.

Homenaje de la Familia Burrón a Monsiváis

Continúa aquí

Aquí la primera parte.

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3 comentarios

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  2. Pingback: Corredor Cultural Regina, a tres años de su creación. {Tercera parte} « Proyecto DF

  3. Araceli

    Hola, mi pregunta para Jorge Pedro es: además de las solicitudes de apoyo al Fideicomiso y la Autoridad, ustedes como vecinos han seguido organizando actividades y encuentros vecinales?. Cómo se organizan para cuidar la calle o vigilarla?, conocen y hacen valer la Ley de Cultura Cívica?, tienen una agenda cultural o vecinal presentada a alguna institución que les apoye con fondos para ejecutarla?. Creo que lo que pasa en Regina no es diferente a lo que pasa en muchas otras calles de la ciudad, la diferencia es que está en el centro y más gente se da cuenta. Pero a mi gusto una diferencia que sí tiene Regina es que los vecinos pueden estar mejor organizados porque es una calle muy cortita. Creo que los cambios en esta ciudad no deben venir del gobierno sino de los ciudadanos. Las actividades iniciales que menciona el artículo entiendo que fueron apoyadas por las autoridades, pero a 3 años de eso la responsabilidad de continuarlas ya es de los vecinos, así como presentar las denuncias ante la delegación, INVEA y quienes tengan que ver. Yo he pasado en varias ocasione y aunque no soy de ahí exijo a los comerciantes que le bajen a sus bocinas, pero tristemente veo que nadie más lo hace. Desconozco si en algun momento lo han hecho, pero muchas veces tiene más resultados la fuerza vecinal que la actuación de la autoridad. Aunque bien intencionada la crónica del artículo, cae otra vez en querer que el gobierno nos resuelva todo, y olvidamos la responsabilidad que tenemos como vecinos de participar activamente en mejorar nuestro entorno. saludos

    17 agosto, 2012 en 11:35 am

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